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 | POLA NEGRI
(1894-1987)
Barbara Apollonia Challupiec nació el 31 de diciembre de 1894 en la localidad polaca de Janowa, en esos momentos un territorio perteneciente a Rusia. Su infancia fue feliz hasta que su padre Jerzy Mathias Challupiec fue detenido por actitudes anti-zaristas por el ejército ruso y enviado a Siberia, a partir de ahí Barbara y su familia pasó muchas penurias económicas, malviviendo con su madre Eleanora en los suburbios de la ciudad de Varsovia.
Con un talento natural para la danza, Pola (en esos momentos Polita) pudo formar parte en su temprana adolescencia del Imperial Ballet, lugar en donde interpretó diversas obras musicales. |
Varias enfermedades derivadas de la precariedad en la que vivía (contrajo tuberculosis) le apartaron de su carrera como bailarina, lo que provocó que tras su curación se volcara en el mundo de la actuación, estudiando interpretación en la Escuela de Arte Dramático de Varsovia y convirtiendose en una asidua de las tablas de su residencia.
Con el advenimiento del cine, Pola Negri se trasladó a Alemania, y en la ciudad de Berlín tras triunfar en el teatro de Max Reinhardt entabló amistad con el director Ernst Lubitsch, quien impulsaría el nombre de la actriz a nivel mundial. Algunos de sus títulos más conocidos fueron "Los ojos de la momia" (1918), "Carmen" (1918), "Madame du Berry" (1919), "Sumurum" (1920) o "El gato montés" (1921), todos ellos dirigidos por la mano maestra de Lubitsch.
El exotismo desprendido de su presencia física no pasó desapercibido para las productoras estadounidenses, especialmente para la Paramount, que consiguió que Pola se trasladara a los Estados Unidos en 1923 para iniciar su carrera americana, convirtiendose en la primera gran estrella europea requerida por los estudios de Hollywood. Con ella también viajaría Ernst Lubitsch y juntos realizarían uno de las películas más recordadas de la actriz, "La frivolidad de una dama" (1924).
Durante mediados y finales de los años 20 Pola Negri se convirtió en una de las grandes divas del cine mudo, gracias a films como "La bailarina española" (1923) y "Sombras de París", ambas dirigidas por Herbert Brenon, "Buena y traviesa" (1926) de Pierre Collins, "Las eternas pasiones" (1927) de Rowland V. Lee y "Hotel Imperial" (1927), obra del realizador nórdico Mauritz Stiller.
Más interesante que sus películas para el público fueron sus constantes choques de ego con otras grandes actrices de la época como Theda Bara y Gloria Swanson y sus líos amorosos con miticos personajes cinematográficos como Charles Chaplin y Rodolfo Valentino. En 1921 se había divorciado de su primer marido, el conde Eugene Damski, con quien había contraído matrimonio en 1919. Su segundo y último esposo sería otro aristócrata, el príncipe de origen ruso Serge Mdivani, con el que conviviría desde 1927 hasta 1931.
La llegada del cine sonoro provocó la caída estelar de Pola, ya que su fuerte acento polaco le impediría asumir los papeles que por esos momentos representaba. Además el público consideró exagerada su actuación lacrimosa en el funeral de su amante Valentino, creyendo que estaba fingiendo y dramatizando su dolor.
Tras estos hándicaps, Pola Negri volvió a Alemania, en donde trabajaría para los famosos estudios UFA. Por esa época se rumoreó que había tenido un breve affaire amoroso con el mismísimo Adolf Hitler, aunque fue posteriormente negado por la propia Pola.
A comienzos de los años 40 retornaría a los Estados Unidos, lugar en el cual permanecería hasta su muerte acaecida el 1 de agosto de 1987 a causa de un tumor cerebral. Tenía 93 años.
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
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