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En el año 1926, Fred Niblo, con la producción esencial de personajes de la Metro como Louis B. Mayer o Irving Thalberg, llevó de manera estupenda al cine la novela "Ben-Hur" de Lew Wallace, en la cual se relataba la historia de un príncipe judío condenado a galeras injustamente por orden del poder romano que gobernaba en Judea en tiempos de Jesucristo.
El protagonista de esa película era uno de los actores más famosos del cine mudo, Ramón Novarro. En la nueva versión que nos ocupa, dirigida por William Wyler y producida por Sam Zimbalist, fue un habitual de personajes históricos, Charlton Heston, el encargado de dar vida al personaje central del libro de Wallace. |  |
El resultado fue una lujosa producción que retenía en Technicolor y formato panorámico el colosalismo de la primera.
Posee un soberbio trabajo fotográfico de Robert L. Surtees, una narración equilibrada entre épica e intimismo, y un meritorio perfil de personajes.
La película se tiñe en ocasiones de una puntual gradación solemne derivada de su raíz histórico-literaria, y no pierde su esencia enérgica de situaciones épicas, con sensibles tratamientos en las escenas de mayor impacto emocional.
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El film cuenta con momentos inolvidables que valen por toda una película entera.
Destacan principalmente el período sudoroso de Heston en galeras, o la mítica carrera de cuádrigas filmada magistralmente por Andrew Marton y Yakima Canutt, y acompasada la acción por la exultante música de Miklos Rozsa. |
Premiada con once premios Oscar, "Ben-Hur" es todo un clásico del cine bíblico-histórico, y permanece como un fastuoso prototipo de la manera de entender la producción de cine espectáculo establecido a finales de la década de los cincuenta, cuando la televisión comenzaba a cernir una peligrosa sombra sobre la pantalla grande. Enlaces
Charlton Heston
Stephen Boyd
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