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MAX OPHULS
(1902-1957)
Max Ophuls (de apellido auténtico Oppenheimer) nació en la localidad alemana de Saarbrucken (Alemania) el 6 de mayo de 1902. Tras abandonar la carrera de periodismo, Ophuls comenzó su trayectoria en el mundo del espectáculo en los años 20 como actor y director teatral.
En la siguiente décadas se inició en el cine al lado del director Anatole Litvak (“Anastasia”), para el que trabajó como asistente. Su primera película como director sería el corto cómico “Dann schon lieber Lebertran” (1931), continuada por el musical “Die Verkaufte Braut” (1932) y el melodrama “Amoríos” (1932). |
Con la subida de los nazis al poder en el país germano, Ophuls, que era de origen judío, se marchó a París, residiendo en la capital francesa desde 1933 y rodando varias películas en distintos países europeos. “La mujer de todos” (1934), con Isa Miranda, es el título más famoso de este período, en el cual también estrenó filmes como “Yoshiwara” (1937) o “Suprema decisión” (1939).
Cuando el ejército alemán ocupó la ciudad de París, Max Ophuls emigró a Suiza, para poco después llegar a los Estados Unidos, país en el cual estuvo durante largos años sin encontrar trabajo hasta la mediación de Preston Sturges, admirador de su película “Amoríos”.
Su carrera a partir de aquí, no valorada en su justa medida en su época, lo erigió como uno de los directores más exquisitos de la historia del cine, gracias a su excelencia en la ambientación, sus suaves y elegantes movimientos de cámara, el gusto por el detalle y unas fascinantes historias con, generalmente, protagonismo central femenino.
Sturges quería que dirigiese para Howard Hughes “Vendetta”, pero el rodaje resultó caótico y la película, después de pasar por muchos directores, entre ellos Stuart Heisler y los propios Sturges y Hughes, terminó siendo acabada en 1950 por Mel Ferrer. |  |
Su primer film americano al margen de “Vendetta” sería “La conquista de un reino” (1947), un film de aventuras de capa y espada producido, escrito e interpretado por Douglas Fairbanks Jr., que estaba acompañado en el reparto por Maria Montez, Paula Croset, Henry Daniell y Nigel Bruce.
Con posterioridad filmó la romántica “Carta de una desconocida” (1948), película basada en una novela de Stefan Zweig que contaba con el protagonismo de Joan Fontaine y Louis Jordan, “Atrapada” (1949), un drama psicológico con ribetes de cine negro que estaba interpretado por James Mason, Barbara Bel Geddes y Robert Ryan, y “Almas desnudas” (1949), otro título de cine negro que contaba con el protagonismo de Joan Bennett y de nuevo James Mason.
Tras esta película, Max Ophuls regresó a Europa, filmando en Francia algunas de sus mejores películas, como “La Ronda” (1950), film en el cual adaptaba una obra teatral de Arthur Schnitzler con Simone Signoret, Anton Walbrook, Simone Simon y Danielle Darrieux como intérpretes.
En plena cima artística, Ophuls dirigió “El Placer” (1952), basada en relatos de Guy de Maupassant, “Madame de…” (1953), con el trío Danielle Darrieux, Vittorio de Sica y Charles Boyer protagonizando esta estupenda adaptación de la novela de Louise de Vilmorin, y “Lola Montes” (1955), película protagonizada por Martine Carol, Peter Ustinov y Anton Walbrook.
Este sería su último trabajo como director, ya que Max Ophuls fallecería de un ataque al corazón en Hamburgo (Alemania), el 25 de marzo de 1957. Tenía 51 años.
Tras su muerte se estrenaría “Los amantes de Montparnasse” (1958), película dirigida por Jacques Becker en la que Ophuls había colaborado como guionista. El hijo de Max Ophuls, Marcel, también se dedicaría a la dirección cinematográfica tras debutar como asistente en “Lola Montes”.
Películas criticadas
Carta de una desconocida (1948)
Atrapados (1949)
Almas desnudas (1949)
Lola Montes (1955)
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