Jack (Adam Sandler) lleva una vida familiar tranquila. Todo cambia cuando su hermana gemela, Jill (el propio Sandler) decide quedarse en su casa tras acudir a la cena del día de acción de gracias.
Farsa de gemelos con Adam Sander como estrella. Para los detractores de este actor y pelmas que pretenden repartir carnets de “humor –presuntamente- inteligente” será un ejercicio cinéfago insufrible. Para los que gusten del humor del citado actor un pasable y chusco divertimento.
La premisa del film no engaña a nadie. Hermanos en relación tirante con choque de personalidad que progresivamente irán acercando posiciones y ponderando el apoyo familiar. A ello le sumamos comicidad escatológica, falsa identidad, intentos absurdos de ligoteo, burlas a estereotipos, toques grotescos, canciones varias (ELO, Sonny y Cher, Monkees…) travestismo ridículo, simpáticas autoparodias por parte de Al Pacino… y ya tenemos una tarde tontorrona de comedia.
Katie Holmes pasa por la pantalla de vez en cuando sin aportar nada y Segura muestra su particular comicidad de físico desbordante.