• Por Antonio Méndez

pink floyd wish you were here cover portadaCrítica

Tras el multimillonario “Dark Side of The Moon”, Pink Floyd retrotrayeron la mirada a su primer líder, Syd Barrett para dedicarle desde su privilegiado estatus estelar este nuevo trabajo, un gran disco de rock progresivo de extensos y envolventes temas rock con ligero soporte blues y opulentas texturas sónicas, expandidas con lacrimosas guitarras, etéreos teclados, pausados ritmos, atmosféricos sintetizadores, emotivas letras traspasadas con sensibilidad…

El homenaje a su antiguo compañero con las magistrales suites halladas en las dos partes de “Shine Your Crazy Diamond” y la hermosa melodía acústica de “Wish You Were Here” junto a una visión ácida de la industria discográfica encontrada en las dos canciones de menor impacto del LP:




La afligida “Welcome To The Machine”, corte recargado con sintetizadores y efectos para identificar la maquinaria criticada, el tema brilla por la pesarosa forma de interpretar el texto
La sarcástica de base blues “Have A Cigar”, la pieza más floja del disco que está cantada por Roy Harper

El homenaje y la crítica son las materias desarrolladas por la banda británica, que consolidó con este álbum su patronazgo en el rock sinfónico.