• Por Javier Platas

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Magnífico e infravalorado cuarto álbum de estudio de los australianos AC/DC, un disco que prorroga sus consabidos sonidos hard rock de esencia blues con producción de los ex-Easybeats, Harry Vanda y George Young.

Sus sensacionales y demoledores riffs guitarreros llenos de distorsión con un gran protagonismo para Malcolm Young; los incendiarios y electrizantes solos de su hermano Angus; los textos chulescos y provocadores, interpretados con actitud y personalidad por parte del añorado Bon Scott (además de su gran capacidad vocal); y la tremendamente efectiva sección rítmica formada por el bajo de Cliff Williams y la batería de Phil Rudd, dan como resultado un álbum magistral que acaba erigiéndose por derecho propio como otro de los imprescindibles de la banda australiana, sólo superado por obras maestras como “Highway To Hell” (1979),  “Let There Be Rock” (1977) o “Back In Black” (1980).

Himnos hardrockeros de eterno disfrute como “Rock ‘n’ Roll Damnation”, “Riff Raff” (¡qué pedazo de tema!), “Sin City”, “Kicked In The Teeth” o “Up To My Neck In You” son capaces de revivir a los muertos o de levantar del asiento al mayor de los muermos.

“Powerage” supuso el debut en estudio con el grupo del bajista Cliff Williams, sustituyendo a Mark Evans. Williams se mantuvo en la formación hasta el año 2016.

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