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Una de las miradas más interesantes sobre la época prehistórica, principalmente por el cuidadoso detalle puesto en el comportamiento de sus personajes, ya que el padre de la etología Desmond Morris (autor del famoso libro "El mono desnudo") se ocupó del lenguaje del cuerpo y Anthony Burgess ("La naranja mecánica") ideó los vocablos que utilizan para comunicarse. Si a ello le añadimos el óptimo sentido narrativo del director francés Jean-Jacques Annaud para transferir a la pantalla esta épica aventura de la búsqueda del fuego vital, corroboraremos el buen resultado global de la obra.
La superviviencia animal, la diferencia en el desarrollo evolutivo y el descubrimiento del amor en una trama bastante trivial, engrandecida por unos impresionantes paisajes rodados en Canadá, Escocia, Islandia y Kenia.
Enlaces
Jean-Jacques Annaud
Ron Perlman

Como un lienzo viviente, con una fotografía majestuosa de Claude Agostini,
los colores saltan de la pantalla, al igual que la añoranza de los primeros
seres de nuestra especie por encontrarse a si mismos. Una película muy
entretenida de principio a fin, una superproducción franco-canadiense que
aun hoy en día da de que hablar por su impecable puesta en escena y su muy
inteligente facturación, con un lenguaje verbal creado por el siempre
interesante Anthony Burgess y uno corporal diseñado por Desmond Morris.
A todos los puntos positivos del film se le suma el buen pulso narrativo de
Annaud, con su acostumbrado enfoque hacia los hermosos paisajes y a la
sexualidad sin pudor, una poderosa banda sonora de Philippe Sarde, el
excelente diseño de producción y además las muy bien consumadas actuaciones
del trío Everett McGill, Nameer El-Kadi y Ron Perlman (asiduo colaborador
del director francés).
En conjunto, un clásico del cine fantástico, con una atmósfera cautivadora
de principio a fin. Pierluigi Puccini
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