• Por Antonio Méndez

paul-mccartney-new-discoTras “Kisses On The Bottom”, olvidable, aburrido homenaje al jazz, Paul McCartney regresó al pop-rock con “New”, un disco meritorio en el que el veterano exBeatle se rodeó de jóvenes productores, entre ellos dos hijos de leyendas en la producción: Giles Martin (hijo de George Martin) y Ethan Johns (hijo de Glyn Johns).

El álbum muestra el magnífico sentido melódico y rítmico de su autor en canciones de corte nostálgico, amoroso, optimista… “Save Us” inicia el disco con dos minutos y medio de energía new wave/power pop, pieza de tenso ritmo que no quedaría mal en un trabajo de los Franz Ferdinand.

“Alligator” es un plausible y atmosférico tema casi de pop progresivo con varianzas en tempo y cruce de estilos con pasajes acústicos folk en medio tiempo, guitarras eléctricas rock a lo “I Want You (She’s So Heavy)” (composición de John Lennon) del Abbey Road… Un irónico Paul, tocando un buen número de instrumentos, incluidos el glockenspiel y la celesta, busca la liberación en compañía femenina.

Observaciones y recuerdos en un paseo urbano a lo Ray Davies en la nostálgica balada “On My Way To Work”… traslado en un autobús urbano, gente fumando, una chica de revista en pelotas que practica esquí acuático…

El tempo se aviva tras una intro pausada con “Queenie Eye”, tema intenso con bases glam y recuerdos infantiles en Liverpool con piano retozón en el que McCartney usa el moog y el mellotron, su voz parece la de Marc Bolan y hay tramos al estilo de “Why Don’t We Do It In The Road?” (composición de Paul) del “White Album”.

La balada acústica country/folk de desnuda instrumentación “Early Days” evoca sus inicios junto a Lennon antes de conseguir la fama… caminábamos vestidos totalmente de negro con dos guitarras a cuestas intentando que escucharan nuestra música…

El single “New” es una apreciable, optimista, melódica, canción pop de ritmo alegre con saxos, mezcla de teclados (clavicordio, piano eléctrico…), influencias swing y ese ligero toque cabaretero que tanto le gusta… no tenemos nada que perder, vivamos como queremos…

Uno de los mejores momentos del álbum se encuentra en “Appreciate”, corte también con mensaje optimista sobre recuperación anímica y necesidad de reciprocidad en la relación de pareja. Excelentes arreglos con voz andrógina de Paul en falsete que mezclan sonidos tecno pop, pegadizo ritmo dance-electro-funk, trazos de música industrial, psicodelia… Curioso tema.

Otro corte muy estimable es “Everybody Out There”, canción que podrían interpretar Arcade Fire (también REM o los Waterboys) y que muestra efectividad emocional a pesar de contar con un texto menor, además del magisterio de McCartney en la creación melódica y en la escritura de memorables estribillos…. Consejo en la canción: haz algo bueno antes de decir adiós.

“Hosanna” es una canción romántica con bases folk que no se encuentra entre lo más sobresaliente de este disco a pesar de su melodía. “I Can Bet” es un pasable corte rítmico pop-rock con dosis funk y un sorprendente solo de moog del propio Paul.

Fascinado por una mujer amable, dulce, de buen ver… se encuentra Macca en “Looking At Her”, otra canción con espléndido estribillo pop y buena labor en arreglos. “Road” posee un intrigante, misterioso tono para una atmosférica pieza de carretera con pareja en imaginería nocturna y expresión susurrante. Notable álbum.

Ir a la biografía AlohaPopRock-AlohaCriticón de Paul McCartney