• Por Antonio Méndez

black-mountain-iv-discoLa psicodelia, el space rock o el rock progresivo son las principales influencias de Black Mountain, un grupo canadiense que tanto suena a Jefferson Airplane como a Pink Floyd, Led Zeppelin o Fairport Convention.

“In The Future” les mostró como talentosos autores de intensas atmósferas prog-lisérgicas con similitudes con el stoner rock. Con “Wilderness Heart” templaron su faceta más progresiva y se ubicaron en sonidos folk rock sobre formulismos hard-rock-blues. Con “IV” alternan los buenos momentos de “In The Future” con la ambición convertida en intrascendencia.

Tus hijos lo tienen difícil, y no estoy de broma… te aviso. “Mothers Of The Sun” es un corte de ocho minutos. Amenazador, misterioso… podría sonar en la banda sonora de “El Hombre De Mimbre”. Amber Weber y Stephen McBean alternan la voz líder en uno de los mejores momentos del LP, con un letárgico desarrollo prog-folk-space rock en donde cabe un mellotron o un riff fuzz guitarrero a lo Black Sabbath.

“Florian Saucer Attack” es una de las canciones más rítmicas del álbum…. el ataque ha terminado, veo cuerpos fríos con ojos de cemento… mucho terror y ciencia-ficción de serie B. Apocalipsis. Miedo…. flores muertas en el cielo… ataque en Berlín… Amber parece Grace Slick cantando acid rock en los Jefferson Airplane de 1968, o la Janis Joplin de la Big Brother & The Holding Company. Warren Hill en coros: zero one data, one two… No faltan sus habituales efectos espaciales y sintetizadores prog-rock. Intensa.

black-mountain-iv-foto-criticaQuiero desertar, no quiero ser parte de su plan, la juventud actual está en declive… “Defector”. Medio tiempo con wah wah, rebeldía de póster, muy de remedo hippie sesentero, con otra alternancia vocal de McBean y Weber. Los arreglos son interesantes, yendo tanto al psicoblues rock como al rock progresivo, el space rock o al funk.

“You Can Dream” es una pieza space rock con sonido electrónico…. en los sueños no hay maestros, no hay dioses… abogando por la falta de control del ciudadano, sueños anarco-liberales… La canción tiene esencia de cántico folk con trazos tecno a lo OMD o krautrock. Termina aburriendo por su rutina, por su falta de variantes.

“Constellations”… Pegadizo riff guitarrero de McBean en una pieza rock de fácil escucha FM que mezcla a los Sonic Youth con Free y la new wave de Blondie.

Uno de los cortes más folk rock de “IV” es la balada acústica “Line Them All Up”… memorias en llamas, nubes en los sueños, nadie escucha, el fuego se apagó, huracán…. Melódico, con un tramo orquestal, podrían cantarla en los 60 o 70 grupos como Fairport Convention, Fotheringay o Sallyangie. No está mal.

“Cemetery Breeding” es un medio tiempo cantado por Stephen McBean que tiende al pop de romanticismo gótico estilo The Cure… De fácil escucha…. espero a una chica que amaba, espero entre las tumbas…

El golpeo de las cadenas, tengo una muda confusión, me aburro, me río… “(Over And Over) The Chain” es un prog-rock mantra, con ambiente espacial, percusión tribal, tono oscuro. Pretenden ser Hawkwind pero al corte le falta creatividad. Muy monótono para tan larga extensión.

La balada “Crucify Me” recicla de forma lánguida el “Stairway To Heaven” de Led Zeppelin en un tema que a otros les puede llevar a los Barclay James Harvest o a los Fairport Convention. Cansina.

Termina “IV” con otro corte lento que tampoco termina de excitar, “Space To Bakersfield”, nueve minutos de sonido a lo Pink Floyd de los 70 con texto mínimo y concepto de jam espacial psicoprogresiva. ¿Estás escuchando?

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