• Por Antonio Méndez

Crítica

Ingleses (de Liverpool) con enérgicos sonidos de dance-pop guitarrero y pop-punk. Parecidos a Franz Ferdinand o Futureheads, y con referencias principales de las bandas inglesas new wave, pop-punk y post-punk de los 70 y 80, en especial Gang of Four, los Cure, Scritti Politti o Buzzcocks.

Musculosos ritmos, guitarras nervudas, angulares, voces vehementes (con algún coro uuhhhh o ahhhhh) con estribillos jubilosos y letras sobre cuitas amorosas, algún episódico apunte cómico, y exaltaciones de salida nocturna, son parte fundamental de sus características.

Se puede considerar este trabajo como su primer disco, ya que es un rehecho de otro álbum previo editado solamante en Japón con casi las mismas canciones.

Tras un inicio con juego vocal en “Tales Of Girls, Boys & Marsupials” que le emparentan más con los Housemartins que con los Beach Boys, el cantante Matthew Murphy tanto se pone tristón tras romper una relación en “Here Comes The Anxiety” como persigue quimeras amorosas (“Little Miss Pipedream”), pide ayuda a su doctora (“Dr. Suzanne Mattox PHD”) o se enamora de una curvilínea strip-tease (“Patricia The Stripper”). No dejan de ser todas fantasías sexuales.

“My First Wedding” es uno de los mejores momentos del disco con sus magníficas variantes rítmicas y sentido de la viñeta humorística para narrar la historia de una boda con el protagonista bebiendo champán y exclamando que “ella (la novia) no es tan guapa”. Al final todo parece terminar en una persecución tipo cine cómico mudo.

Otro tema clave del LP es “Let’s Dance to Joy Division”, dance-pop guitarrero a lo Franz Ferdinand con una palpitante sección rítmica, guitarras aguzadas, y diversos coros que tanto nos llevan en una ocasión a los hermanos Wilson como en otra a las Shangri-Las.

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:3    Promedio:3.7/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar