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Aunque americanos de nacimiento, The Walker Brothers desarrollaron su corta pero exitosa trayectoria musical en el Swinging londinense (siendo casi unos desconocidos en EEUU), significada por el sentido melodramático de sus grandiosas interpretaciones y la magnífica capacidad vocal de su principal cantante, el misterioso, respetado, depresivo y esquivo Scott Walker (nacido el 9 de enero de 1944 en Hamilton, Ohio).
El terceto estaba integrado por Scott “Walker” Engel, el guitarrista y vocalista John “Walker” Maus (nacido el 12 de noviembre de 1943 en Nueva York) y el batería, ex miembro de los Standells, Gary “Walker” Leeds (nacido el 3 de septiembre de 1944 en Glendale). A pesar de su gran parecido físico, los Walker Brothers solamente eran hermanos de nombre artístico. |
Engel había sido actor en su niñez, un hecho que le proporcionó suficientes tablas para debutar como cantante encima de los escenarios. En 1965, con John como guitarra y vocalista líder y Scott (ex miembro de The Routers) al bajo iniciaron su andadura en la ciudad de Los Angeles haciéndose llamar The Dalton Brothers, nombre que cambiaron al de Walker Brothers cuando Gary Leeds se unió a la batería. Gary había estado girando por Inglaterra con P.J. Proby y, tras comprobar con entusiasmo la efervescencia del panorama musical británico de la época, les propuso abandonar su país natal y partir hacia el Reino Unido.
Cuando llegaron a Europa, los Walker Brothers fueron representados por Maurice King, que lo primero que hizo fue aprovechar la excepcional vocalidad barítona de Scott, quien pasó a ocupar el puesto de cantante principal, esencial permuta para el futuro triunfo del trío americano. Sus primeros singles, “Pretty girls everywhere” y “Love her”, producidos por Jack Nitzsche, no cosecharon excesiva repercusión comercial.
La llegada a la producción de Johnny Franz y las sensacionales orquestaciones de Ivor Raymonde y Reg Guest cambiaron totalmente el sino de la banda. Aprovechando la magnética, profunda y entristecida vocalidad de Scott y siempre con Phil Spector como máxima referencia sonora, Franz, Raymonde y Guest dotaban a las narraciones y ejecuciones del terceto un enfático halo melodramático que cuajó con éxito en la audiencia británica. |  |
“Make it easy on yourself”, una composición de la pareja Bacharach/David sacaría a la banda del anonimato alcanzando el número 1 en Gran Bretaña, estableciendo también un tipo de balada orquestal arrebatadoramente emocional, engrandecida por la incomparable voz crooner de Scott Walker.
John Walker, también con una estimable capacidad vocal, ejecutaba armonías e interpretaba como cantante principal algunos temas de la banda incluidos en los discos grandes.
Posteriormente, entre 1965 y 1966, llegarían hits como “The sun ain’t gonna shine anymore” (número 1), “My ship is coming in” (número 3), “(Baby) You don’t have to tell me” (número 13) o “Another tear falls” (número 12), verdaderas tragedias pop espectacularmente arregladas y producidas, que eran llevadas al escenario con el trío acompañado por Johnny B. Great & The Quotations.
Los estupendos Lps “Take it easy with The Walker Brothers” (1965), “Portrait” (1966) y “Images” (1967) rezuman una categoría, sensibilidad, pesarosas atmósferas y una clase irrecuperable, con versiones de Bob Dylan, Martha Reeves & The Vandellas o Impressions y piezas propias escritas por Scott Walker, como la memorable “You’re all around me” (cara b “de My ship is coming in”).
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A la par que sus éxitos estrictamente musicales, su buena imagen convirtió a los Walker Brothers en uno de los conjuntos más populares entre la juventud británica de la época, al mismo nivel de fama de los Beatles o Rolling Stones. Este hecho no era compatible con la extraña personalidad de Scott, un muchacho reflexivo, muy tímido, nervioso y huidizo, quien pasaba largas temporadas encerrado en su hogar con las persianas completamente bajadas y con las gafas de sol puestas, sin querer hablar con nadie, leyendo al filósofo existencialista Jean-Paul Sartre, contemplando películas de Ingmar Bergman o Pasolini y buscando la soledad. |
A partir de mediados de los 60 el mundo del pop comenzó a ser imbuido de nuevas corrientes más experimentales y psicodélicas, algo que no iba con la música de los Walker Brothers, lo que provocó su ruptura en 1967.
La personalidad introspectiva de Scott Walker marcaría profundamente su venidera existencia y obra en solitario, iniciada con “Scott” (1967), en donde revelaría un maduro talento como compositor, alejado de su previa imagen de teen idol, y su querencia por los trabajos del cantautor belga Jacques Brel, convirtiéndolo en una figura de culto y uno de los ídolos de muchos músicos, como David Bowie, quien siempre sintió fervor por la figura líder de los Walker Brothers y siguió su carrera como solista con gran admiración. El propio Bowie y Brian Eno estuvieron a punto de colaborar con Walker en el Lp “Heroes”, pero finalmente esta asociación, tan deseada por el camaleón del rock, no se produjo. En los años 90, incluiría el tema de Scott, “Nite Flights” en su Lp “Black Tie, White Noise”.
Gary prosiguió en el mundo de la música como Gary Walker & The Rain y John, quien grabó varios singles en solitario, se casó con la vocalista Kathy Young, alejándose durante un período de la industria del disco. En el año 2000 apareció su primer álbum en solitario, “You” (2000), producido y arreglado por el propio John Walker.
En la década de los 70, el trío volvería a juntarse grabando varios Lps de interés y nulo éxito comercial, alcanzando en 1975 la máxima repercusión de este reagrupamiento con el single “No regrets”.
Discos Comentados
Take it easy with The Walker Brothers (1965)
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