• Por AlohaCriticón

al-limite-poster-critica-scorseseDirección: Martin Scorsese.
Intérpretes: Nicolas Cage, Patricia Arquette, John Goodman, Ving Rhames.

Con guión de Paul Schrader (“Mishima”).

Sinopsis

Frank Pierce (Nicolas Cage), un paramédico conductor de ambulancias destinado a la asistencia nocturna de la Gran Manzana vive atormentado por la muerte de una joven a la que sus servicios no consiguieron mantener con vida.

Crítica




al-limite-scorsese-review-fotoUn nuevo recorrido nocturno por el averno neoyorquino es el que nos ofrece el maestro del cine contemporáneo Martin Scorsese, que vuelve a formar tándem con el guionista y director Paul Schrader después de “Taxi Driver”, “Toro Salvaje” y “La Última Tentación De Cristo”.

La película, basada en una novela de Joe Connelly, presenta una relente radiografía de una sociedad dominada por la violencia, las drogas, la desigualdad o la exaltación humana.

Nos sitúa en una lucha vital constante ofrecida con el habitual virtuosismo técnico que adorna las obras del talentoso autor: constantes movimientos de cámara, fast-motion, singulares angulaciones y espléndido uso del montaje…

La búsqueda de redención espiritual y la profundización en el sentimiento de culpa son los puntos básicos del desarrollo de la acción, una acción utilizada por Scorsese para volver a retratar con crudeza y realismo un universo urbano repleto de seres marginales (prostitutas, indigentes, enajenados, narcotraficantes, suicidas), personajes que deambulan peligrosamente entre la vida y la muerte, entre las luces de neón y las sombras de los húmedos callejones, entre cantos religiosos y música de discoteca, entre oasis hedonistas y desiertos de arenas rojas.



Estos rasgos temáticos pueden identificar el film fácilmente con la ya mítica “Taxi Driver”, pero los caracteres principales son muy diferentes.

Mientras Travis Bickle es un hombre alienado, huraño, propenso a la violencia enfermiza, Pierce está perfectamente inmerso en la sociedad, es su propio problema interno el que marca su angustia vital, es amable, proclive al contacto humano, su misión y redención es salvar vidas, no destruirlas.

Otra constante de las obras realizadas al alimón por el director/guionista vuelve a aparecer: la obsesión y preocupación religiosa y espiritual.

No hay que olvidar que Scorsese intentó en su años mozos convertirse en sacerdote y Schrader procede de una familia enraizada en estrictas creencias calvinistas.


La imaginería y referencias a asuntos religiosos es constante:
iconografía virginal, personajes tumbados en las calles con brazos en cruz, el simpático ferviente religioso encarnado por Ving Rhames, la mujer llamada María que se considera virgen y da a luz gemelos y hasta la misma cronología en la que se desarrollan los hechos (tres días), puede equipararse al período comprendido entre la muerte y resurrección de Cristo, así vemos como la radiante y casi divina luz entra en el cuerpo de Pierce cuando su alma queda liberada tras los tres días de sufrimiento intenso.

El film cuenta además con un jugoso añadido, el inteligente sentido del humor, un humor que empapa la acción provocando así un alejamiento tonal con la mencionada “Taxi Driver”, personajes como los compañeros de turno de Frank o el perturbado suicida ponen el contrapunto a la lucha infernal que el espíritu del protagonista mantiene, infierno provocado por una muerte, salvación conseguida por otra.

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