• Por Javier Platas

coldplay-a-head-full-of-dreams-albumCrítica

Año y medio después de “Ghost Stories” llega a las tiendas de discos “A Head Full Of Dreams”, el séptimo larga duración en estudio de la carrera de los británicos Coldplay, quienes tras este disco y su consecuente gira mundial parece ser que quieren tomarse un respiro, quien sabe si definitivo a su existencia como banda.

La verdad es que de confirmarse el rumor de su disolución, este álbum no sería ni mucho menos el mejor colofón posible a una trayectoria que con la excepción de los notables “Parachutes” (2000) y “A Rush Of Blood To The Head” (2002), además de varios pasajes del muy interesante “Viva La Vida Or Death And All His Friends” (2008), ha ofrecido pocos momentos memorables.

coldplay-foto-criticaAquí decepcionan de nuevo con un disco mediocre plagado de colaboraciones estelares (Beyoncé, la cantante sueca Tove Lo, Merry Clayton, Noel Gallagher y hasta la ex de Chris Martin, la actriz Gwyneth Paltrow). Incluso se oye la voz del mismísimo Barack Obama en “Kaleidoscope”, un intrascendente tema a modo de interludio que define a las claras la vacuidad de un álbum olvidable.

Se exceden más que nunca en sus ansias de comercialidad y en sus pretensiones de ser los nuevos reyes de la radiofórmula, empapando su música de triviales ritmos electro-disco, abusando una vez más de su trillado falsete y de sus pueriles coros “ohhh hoo”, y utilizando incluso sonidos hip-hoperos cercanos a eso que de un tiempo a esta parte se viene en denominar R&B, un estilo más acorde a los patrones sonoros de Beyoncé (por citar a una de las invitadas de relumbrón a este empalagoso festín) que a los postulados de pop intimista e introspectivo que caracterizaron las primeras grabaciones de Martin y compañía.

Pocos cortes se salvan en este fallido trabajo… entre ellos la intensa “Fun” que sin ser nada del otro mundo sobresale por encima del resto tanto en su aceptable nivel melódico como sobre todo en su destacado estribillo de gran pujanza emocional, con la sueca Tove Lo acompañando vocalmente a Martin.

También superan la medianía la balada con fondo de piano “Everglow” (aunque adolece totalmente de singularidad y suena a muchos otros temas similares dentro de su discografía); el tema inicial que titula el disco con sus reminiscencias de U2 y un llamativo tramo final en donde toma protagonismo un coro propicio para el canto comunal de sus fans en sus conciertos; y el agradecido tono lúdico de “Adventure Of A Lifetime” … pero al margen de esto lo cierto es que “A Head Full Of Dreams” es un álbum de pretensiones épicas, grandilocuentes, rendido más que nunca al sonido facilón FM, y que parece querer enmascarar bajo una retahíla de nombres famosos en sus créditos las carencias de sus autores para hacer lo más difícil y aparentemente sencillo a la vez: crear buenas canciones que emocionen y transmitan algo más que parafernalia sonora carente de alma.

Ir a la biografía AlohaCriticón de Coldplay