 | CLOSER (2004)
  
Director: Mike Nichols.
Intérpretes: Jude Law, Julia Roberts, Natalie Portman, Clive Owen.
"Closer" se centra en las relaciones amorosas entre cuatro personajes: Dan (Jude Law), un aspirante a novelista que para subsistir se dedicada a redactar obituarios, Alice (Natalie Portman), una stripper, Anna (Julia Roberts), una fotógrafa, y Larry (Clive Owen), un dermatólogo. |
El septuagenario e interesante Mike Nichols siempre ha sido un agudo observador de las relaciones de pareja, baste recordar su emblemática comedia sexual “Conocimiento Carnal” o la adaptación del brillante drama psicológico “¿Quién teme a Virginia Woolf?” de Edward Albee, dos títulos bastante ligados en el concepto con este “Closer”, un film que adapta la galardonada obra teatral de dos actos de Patrick Marber, quien ejerce también como guionista de la película.
En ella cuatro personajes ególatras, inadaptados, poco simpáticos pero reales y humanos, establecen una conexión sujetada por ansias sentimentales y lujuriosas que manifiesta, con una perspectiva adulta bastante misántropa, cínica y acerba, la apetencia y el egoísmo de la naturaleza humana, la alienación urbana imbuida de tiesura sexual y retozo emocional, marcado en su desarrollo por la seducción, la traición, el engaño, la confianza, la manipulación y la crueldad, que derivan en la destrucción o autodestrucción sentimental.
La película, a la que a ratos se le puede achacar su raíz teatral, destaca por el excelente trato a nivel verbal de Marber, con un adecuado y aguzado trabajo en la creación de diálogos; una gran dirección de intérpretes, que provoca, junto al talento individual del cuarteto estelar, unas apreciables interpretaciones; un apto empleo fotográfico del áspero y velado escenario urbano londinense que ubica a los caracteres y al asunto en una gradación lánguida y pesimista; y un estilo narrativo enfocado a la roturación emocional de los seres humanos protagonistas, que rara vez decae en el ritmo de su exposición aunque a veces parezca un spot de perfume. Pero eso sí, de los caros.
Lo menos sobresaliente de “Closer” es que la existencia de estos caracteres estudiados psicológicamente por Nichols, a los que se supone neuronales, sofisticados y con ansias vitales de mayor calado, parece girar en una obsesión recargada en la entrepierna, resultando vacíos e insípidos más allá de sus desventuras de bragueta, que por otro lado se encuentran subrayadas, así como sus asuntos universales un tanto extremados y en ocasiones poco creíbles.
Algunas cintas mejores que ésta con una temática similar ya fueron estrenadas por Woody Allen hace unos años: “Maridos y mujeres” o “Hannah y sus hermanas”. Por no hablar de productos de Ingmar Bergman o de Neil LaBute, de alguna que otra apañada adaptación de Choderlos de Laclos, etc, etc…
Enlaces
Jude Law
Julia Roberts
Natalie Portman
Clive Owen

"Closer" es la adaptación cinematográfica de la obra teatral del mismo
título, escrita por Patrick Marber, que se ambienta en el Londres
contemporáneo. De la adaptación se ha encargado el veterano realizador Mike
Nichols, director de películas como "El graduado", "Armas de mujer" o "A
propósito de Henry", entre otras. Nichols opta por mostrar a unos pocos
personajes, perdidos en la vorágine de una gran ciudad, sus vaivenes
sentimentales y sexuales, cómo se aman y se odian, cómo se intercambian las
parejas, cómo pese a todo no pueden superar su soledad y por qué no decirlo,
un cierto egoísmo a la hora de relacionarse con otras personas.
Pese a su origen teatral, que implica un cierto inmovilismo de escenarios y
unos diálogos algo pretenciosos en ocasiones, queda bastante soslayado por
el buen hacer de Nichols, con una puesta en escena más elegante que
acartonada y hace que los diálogos resulten irónicos o certeros según el
caso. Con todo ello, construye un hábil fresco sobre la complejidad de las
relaciones humanas, de lo cambiantes que pueden ser las actitudes y de cómo
pueden venir motivadas sin causas concretas.
Así pues, nos hallamos ante un drama sobre relaciones humanas, pero con
algunos toques de humor (veáse la escena en la que Dan engaña a Larry en un
chat de Internet), con muchos diálogos que hacen referencia al sexo, aunque
nunca llegue a verse ningún acto sexual, tan sólo a la Portman en paños
menores.
En lo que respecta al elenco actoral, hay que señalar que los cuatro
protagonistas cumplen con su cometido con suficiencia, aunque entre ellos
destacan Natalie Portman, con un complejo papel de chica enigmática, pero
apasionada, y Clive Owen (superada su planicie en la no menos plana "El Rey
Arturo"), como médico obsesionado por el sexo y teóricamente cínico, aunque
tan solo como todos los personajes.
En resumidas cuentas, un producto sumamente recomendable para todo el que
esté dispuesto a seguir una película decididamente adulta, donde el diálogo
es acción y la acción es diálogo, con largos parlamentos entre dos
personajes, pero casi todos ellos interesantes, merced a un buen guión, obra
del propio autor de la obra que lo inspira. Aunque la Roberts encabece el
reparto, no es una película típica de la actriz, con humor tontorrón y
romance de medio pelo. No recomendable a los que se aburren en cuanto
empieza a haber diálogos con sentido en la pantalla. Ojalá muchos de los
directores jóvenes de hoy día se empaparan del dinamismo que emplean algunos
veteranos de la profesión, como el citado Nichols, o Clint Eastwood, por
citar otro de la misma quinta. David García
Ahora hablemos de "Closer". Londres, dos parejas, los unos se lían con los otros y los otros con los unos. Esto huele a comedia romántica de encargo, o esa sería la lectura más simplista. Las relaciones de pareja son un campo tan trillado en el cine como el western o más recientemente las películas de acción. Esto no quiere decir que no sea un tema apasionante si se trata con mesura e inteligencia como tantas veces lo ha hecho Woody Allen o más recientemente Philip Kaufman en "La insoportable levedad del ser" (The unbearable ligthness of being 1988) por citar algunos ejemplos.
En "Closer" los vínculos de pareja son una ventana que nos muestra al ser humano contemporáneo enfrentado a los problemas que plantea una sociedad de masas a la hora de establecer relaciones afectivas. Como sabiamente reza el título, el film nos ofrece una mirada más cercana y más real a la intimidad de unos personajes que no esconden ante la cámara ni sus impulsos sexuales más primarios, ofreciéndonos un pequeño y asombroso mosaico de la freudiana realidad que los acecha. De esta forma, los protagonistas escapan hábilmente a la predicción, mienten, son crueles, cínicos y escatológicamente humanos. Y es que Mike Nichols no ha escatimado sal gorda para hacernos llegar su mensaje en esta película.
Así pues, el devenir de los personajes nos deja tanto pasajes de indeleble factura cómica, como momentos a medio camino entre el melodrama y lo existencial. Es de esta manera como el director logra liberar la trama de los corsés que imponen los géneros y aproxima al espectador a una realidad casi palpable.
Esa visión tan íntima de los personajes nos lleva a encontrar en la cinta la huella de la obra del realizador polaco Krzysztof Kieslowsky, quién a través de un afán por escarbar en intimidad humana acabó por derribar las barreras del documentalismo y aportó la más brillante visión de las inquietudes del ser humano del último cuarto de siglo (con permiso de Ingmar Bergman).
Además, Nichols logra plasmar la volatilidad de sus personajes a través de una narración sincopada y con saltos temporales tan bien logrados, que, lejos de ser una exhibición de virtuosismo narrativo o de desorientar al espectador, logran de forma brillante el efecto deseado.
El trasfondo operístico que acompaña a la obra contrasta con el tema moderno que abre y cierra el film (en escenas de similar factura aunque de opuesta significación) en un plano que subraya la idea de un ser humano que a pesar de formar parte de una asfixiante masa que camina en una misma dirección, puede, a través de su profundo humanismo, ser dueño de su destino.
Con una fotografía y una escenografía encaminadas a centrar la atención en los personajes (impecablemente interpretados por Jude Law, Julia Roberts, Natalie Portman y Clive Owen) la película se convierte en una impactante instantánea de una sociedad en la que amar, parece el mayor de los retos. Androtxo Conde
Los personajes chocan a través de diálogos que el espectador reconoce, porque los conoce, porque así somos y así nos lo están mostrando unos actores tocados por la divina dirección o por la interpretación providente, algo que en este caso es difícil de diferenciar.
Puede que ésta sea la película más triste que haya visto en los últimos meses y la que me ha parecido más directa en su tratamiento del sexo (tema fundamental para contar historias de amor) sin embargo, no muere ninguno de los protagonistas y tampoco hay un solo plano que pueda calificarse como de “sexo explícito”, vaya: ironías de la vida. Que empatizo demasiado con el cine es un hecho, que me tomo demasiado en serio las vidas de los personajes y por eso las disfruto como si fueran mías, también, que esta película guste a todos, no lo sé.
"Closer" está cerca, más cerca de la realidad que de la ficción. "Closer" desmitifica los cuentos urbanos de los que durante años se ha querido (y logrado) convencer al espectador: que si “chico conoce chica” y “chica pierde a chico” al final todos contentos porque vuelven a juntarse y comulgamos con la idea de que el amor es ”asín de bonito”. No: demasiadas emociones. El amor, si brota a primera vista, desaparece en el segundo visionado y si no, “comieron perdices y vivieron monótonos para siempre”... felices, o no.
Amar, odiar, poseer, mentir... y aburrirse, e ilusionarse, quererse, desearse, desengañarse y separarse. Quedarse solo. Recordar, añorar, buscar, encontrar, perseguir y sufrir por haberse equivocado. Y seguir viviendo. Y seguir complicándolo todo porque la vida nos queda grande y porque es demasiado complicada.
Villarquide
El argumento ahonda, como decía, en las relaciones amorosas de cuatro personajes cuyas vidas se entrelazan entre el juego, el amor y el deseo.
Closer, nos retrata con bastantes dosis de "primeros planos" la vida ocasional de cuatro personas emocionalmente inestables, llenos de confusión y desorden emocional, que provoca, como no puede ser de otra manera, que los personajes se hieran y se quieran dentro de un modo tan fácil como difícil.
Sin lugar a dudas, Nichols, acierta con este retrato del falso amor, o amor entendido a la manera moderna que no hace sino mostrar una cruda realidad del amor vacío de este fin de siglo o comienzo de otro, propio de seres egoístas, que no encuentran su sitio en la sociedad que les rodea, donde la inseguridad, inherente a la angustia vital y sentimental que padecen dibujan unos diálogos que hacen de Closer y de sus personajes, una interesante película, que permite hacer una introspección psicoanalítica al espectador que acude a verla.
Los cuatro personajes son auténticos seres humanos cuya crudeza humana radica en sus instintos, sexuales y violentos, en el caso de los personajes de Jude Law y Clive Owen.
Law y Roberts encarnan a los personajes menos sinceros y más falsos. Por otra parte Owen y Portman se meten en la piel de los personajes con instinto y fuerza dramática, que sólo buscan amar y ser amados, pero sin caer en el gran amor, sólo en amores simples.
En resumidas cuentas, una película que trata del amor simple, no del gran amor, algo que en nuestras sociedades urbanas tanto echamos de menos.
En un sentido formal, la película no decae en ningún momento, manteniendo un ritmo narrativo intenso, con diálogos fuertes y muy cinematográficos. Buen cine de actores, con un pero al doblaje español de Clive Owen...
Rubén J Gutiérrez d'Aster
Enlaces
Jude Law
Julia Roberts
Natalie Portman
Clive Owen
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|