Una muy correcta traslación cinematográfica del popular cura detective creado por el novelista británico G. K. Chesterton, con un idóneo Alec Guinness en el papel principal y un buen número de estupendos intérpretes secundándole. El film, con basamentos sobre el hijo pródigo bíblico, resulta muy ameno gracias a la fluida narración de Robert Hamer, hacedor de la magistral "Ocho sentencias de muerte", quien sabe mantener en todo momento la intriga del relato salpicando el mismo con el humor inherente a la obra de Chesterton, obra guionizada por el propio Hamer y por la estadounidense Thelma Schnee.
El cuidado texto, epitomizado en su buen proceder con unos excelentes diálogos, el buen sentido del ritmo cinematográfico y la inmejorable caracterización de Guinness, hacen de este título un deleitable visionado para el aficionado al cine británico de la época, del que Robert Hamer fue uno de sus principales baluartes. Hamer, por desgracia, no pudo mantener una estabilidad en sus siguientes obras y terminaría con problemas alcohólicos falleciendo en 1963. Enlaces
Robert Hamer
Alec Guinness
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|