• Por Antonio Méndez

el cielo sobre berlin critica poster pelicula cartel
Dirección: Wim Wenders.
Intérpretes: Bruno Ganz, Otto Sander, Solveig Donmartin, Peter Falk.

Con guión de Peter Handke (“La Ausencia”, “Falso Movimiento”), Richard Reitinger (“La Niña De La Selva”, “Amazon”) y Wim Wenders (“El Miedo Del Portero Ante El Penalti”, “El Amigo Americano”).

Sinopsis

Berlín, años 80. Daniel (Bruno Ganz) y Cassiel (Otto Sander) son dos ángeles que deambulan por las calles de la ciudad alemana escuchando los pensamientos de la gente. Invisibles para la mayoría, sólo los niños pueden percibir su presencia. Uno de ellos, Daniel, se enamorará de una solitaria artista de circo llamada Marion (Solveig Donmartin). Para poder consumar su amor tendrá que convertirse en mortal y humano.

Crítica

cielo-sobre-berlin-fotoUna de las películas más interesantes de Wim Wenders es este “Cielo sobre Berlín”, epítome de sus propuestas más poéticas (no en vano está inspirada en textos de Rilke), con dedicatoria incluida a algunos de sus maestros cinematográficos, como Yasujiro Ozu, François Truffaut y Andrei Tarkovsky (se olvidó en esta ocasión de sus admirados Sam Fuller o Nicholas Ray).

El film, un ejemplo del cine de autor con ínfulas artísticas y asiento existencial, es una fantasía romántica manifestada en tono reflexivo, con divergencias de colorido en cuanto a perspectivas, sentires pesimistas reflejados en los grisáceos ambientes urbanos expuestos tanto a ras de suelo como en planos aéreos, evocaciones históricas y dolientes en plan documental, y frustradas consideraciones pensativas del panorama humano visitado por unos ángeles con coleta interpretados por Bruno Ganz y Otto Sander.

El tratamiento de explotación sensorial con dichos e imaginerías propicias a la alegoría no deja de resultar un tanto redundante, con lo que todo su entramado de emociones y sus diferentes manifestaciones de incomunicacion, sus progresos y vínculos afectivos, no termina de arrebatar a pesar del aprovechamiento sensible de la urbe berlinesa, el lirismo en los textos de Peter Handke, y el aspecto sesudo de todas las caminatas angelinas.

Sin embargo, es destacable el pulso contemplativo, poético, apacible, delicado, sin concesiones a apresuramientos, la interpretación y mirada serena-tierna de un magnífico Bruno Ganz, las apariciones de Nick Cave & The Bad Seeds y los Crime & The City Solution, y el trabajo fotográfico de Henri Alekan, colaborador de Jean Cocteau en la maravillosa “La Bella y La Bestia”.

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Bruno Ganz