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El cuidado en el dibujo sentimental de la comunidad trabajadora, el paisaje y escenario industrial y la representación familiar, con sus roles, sus ansias, sus conflictos, sus alegrías y sus penas, son evocados desde la memoria de un niño, testigo presencial de los quehaceres y desintegración de su hogar.
Esta honda remembranza nostálgica del personaje central, desarrolla principalmente instantáneas de costumbres e interacción de caracteres, más que un simple progreso de una trama, pues Ford intenta aprehender en sus imágenes el ambiente de ese microcosmos, su evolución vital y la huella dejada en sus integrantes.
La película conseguiría ganar el Oscar a la mejor película, superando a otros títulos nominados como "La loba" de William Wyler, "El difunto protesta" de Alexander Hall, "Si no amaneciera" de Mitchell Leisen, "El halcón maltés" de John Huston, "Sospecha" de Alfred Hitchcock, "De corazón a corazón" de Mervyn LeRoy, "Sargento York" de Howard Hawks o la mismísima "Ciudadano Kane", de Orson Welles. Casi nada........
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