• Por Antonio Méndez

ride-weather-diaries-discosCrítica

Con su debut, “Nowhere” (1990), el grupo Ride se coronó como puntal de una serie de bandas inglesas con influencias psicodélicas, dream pop, noise pop, ambient, jangle pop, Madchester, post-punk… denominados por la prensa británica de la época con la absurda etiqueta de “shoegazing” por mirar más los pies (pedales y demás) que al público en el escenario.

La euforia primera de la crítica de su país hacia el sonido de distorsión lisérgico-melódica de los de Oxford fue perdiendo fuerza hasta su desaparición en la segunda mitad de los años 90.

En el año 2017 resucitaron en estudio con “Weather Diaries” y una formación compuesta por el cantante y guitarrista Mark Gardener, el guitarrista Andy Bell (quien pasó como bajista por Oasis y como guitarrista por Beady Eye con Liam Gallagher), el bajista Steve Queralt y el batería Laurence Colbert.

El álbum, producido en Wichita Records por Erol Alkan, se inicia con “Lannoy Point”… si ver es creer, creer es no ver… Intro lenta modo ambient, aparición de repiques jangle, ritmo creciente en medio tiempo, atmosférico sintetizador… el tono es triste, melancólico, con voz laxa doblada, casi en susurro… tomar un mejor sentido para comenzar de nuevo… Mezcla grata con muro de sonido, envolvente, entre psicodelia 60’s, krautrock y el jangle pop/post-punk de los Cure. Plausible apertura.

Otro buen corte es “Charm Assault”, canción melódica jangle pop con voces exultantes y riff pegadizo con aparentes comentarios políticos… todo es un juego en el lado oscura… la verdad siempre prevalece (eso te lo crees tú)… abusos de privilegios (muchos)… Juegos vocales y Andy Bell en plan Johnny Marr.

“All I Want”. Sample vocal en un electropop con reverb… todo lo que quiero es abandonar esta época… Pieza noise-shoegazer con Colbert destacado en la batería.

ride-weather-diaries-critica-2017-fotoEl tempo se calma con “Home Is A Feeling”… escapismo soleado con armonías vocales a lo Beatles del “Abbey Road” con trazos de Pink Floyd… en casa por la mañana, la primera luz del amanecer, me encanta esa sensación… todo el mundo necesita en su interior un lugar donde huir… Balada atmosférica, sunshine dream pop de expresión nostálgica.

Seguimos con canciones lentas. La homónima “Weather Diaries”… llovía el día en que lo entregué todo, nunca sabes que dirección va a tomar la vida… estoy inquieto… ¿está el cielo demasiado azul? cuando éramos jóvenes todo parecía sencillo… Reflexión existencial sobre el paso del tiempo, sobre la fragilidad de la vida, sobre la inestabilidad cotidiana… ¿demasiado perfecto? es extraño… 7 minutos de tempo sosegado, enredadera de guitarras y un turbulento tramo space rock. No está mal esta pieza con letra de Andy Bell (principal letrista del grupo).

“Rocket Silver Symphony” es una psicodelia espacial con texturas electrónicas. Dura casi 6 minutos e incrementa el ritmo a los 2 tras una larga intro instrumental. Conseguido space rock a lo Pink Floyd.

“Lateral Alice”, con Andy Bell en la voz principal, es el tema más rockero del disco… citas a los escritores David Foster Wallace y a Robert Anton Wilson con potente sonido de hard rock psicodélico.

“Cali” es una maravilla… otro verano, otro amor, besos en la arena… Luminoso, optimista… Recuerda en su ritmo y melodía a los Pixies con influencias noise pop, surf y jangle pop. Un corte muy veraniego.

Ambiente electroespacial en “Integration Tape”, un instrumental que preludia las dos últimas canciones del disco, ambas baladas. “Impermanence”… tienes la fuerza dentro de ti, no tengas miedo… Monótona… y “White Sands”, un mejor tema con una estructura más interesante, también en tono épico tristón, con variantes cercanas al prog-rock.

Digna vuelta.