• Por Antonio Méndez

Crítica

Con producción de Dave Stewart (el ex de Eurythmics), el gran Ringo Starr vuelve a la carga con nuevo disco, “Liverpool 8”, un álbum con sonidos de lustroso pop-rock FM.

Esa límpida sobreproducción radiofónica de Stewart no ayuda a elevar unas piezas de escaso alcance más allá de una fría escucha, con canciones de textos muy sencillos de corte amoroso y hermandad (énfasis tanto en pareja como sentimientos de paz) y alguna que otra narración memorativa-nostálgica.

El mejor tema es “Liverpool 9”, pieza que da título al disco, en donde rememora sus tiempos con los Beatles y con Rory Storm. La melodía es pasable, el estribillo posee fuerza, los arreglos de cuerda le aportan grandeza en apuntalar el sentimiento nostálgico.

Al margen de ello es también salvable “Think About You”, con un insinuante tempo puntuado por un musculado bajo, golpeo de cowbell, coros ELO y una meritoria guitarra con resonancias R&B, que también posee “Now That She’s Gone Away”, pieza de pérdida amorosa con ritmos a lo Bo Diddley y enlatadas armonías típicamente ochenteras.

La pedestre “For Love” carece de enfoque en un aburrido medio tiempo, mientras que “Gone Are the Days” se inicia gratamente de forma psicodélica con Ringo reiterando su título casi en plan mantra space-rock antes de adocenarse en la mitad de la pieza en el pop-rock radiofónico más rutinario.

“Give it Try” es un corte acústico con percusión de sabor latino-caribeño. Bonita, cálido pop sin ínfulas, pero sin trascendencia, al igual que “Tuff Love”, medio tiempo con piano y algún eco menor psicodélico-espacial.

“Harry’s Song” principia como una agitada pieza rockabilly antes de reconvertise en una tonada a lo Tin Pan Alley que podría interpretar Randy Newman.

“Pasodobles”, encuentro de Ringo con una muchacha en España, puede resultar a ojos de un anglosajón muy exótico con sus sonidos de guitarra española, pero suena chocarrera y aburrida, cuando no risible.

Otros pasajes del disco nos hacen sonar una twang guitar en “If It’s Love That You Want”, calcos de la guitarra inicial de “Dear Prudence” en la balada acústica con suntuosos arreglos de violines “Love Is”, o la culminación de bluegrass en “RU Ready”, con efecto micrófono vocal.

Una pena que Ringo no optara por esta última vertiente sonora de “RU Ready” en todo el disco y se alejara de los sonidos radioformuleros con producciones asépticas.

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