Buscar:
Menú
Inicio El Criticón
Inicio Aloha Criticón
Estrenos de cine
Novedades en DVD
Críticas de películas de todos los tiempos
Estrellas del cine actual
Protagonistas del cine clásico
La Taquilla de cine
Trivial de Cine, Música y Literatura
Libros de Cine Clásico
Películas recomendadas
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Cine- Orden Alfabético
AlohaVídeos- La Actualidad en Imágenes
Archivo de Noticias
Autores de las críticas, biografías, respuestas...
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Fallo XVIII Certamen de Relato Corto
Últimos leídos
-> La Conversación (1974) de Francis Ford Coppola
-> La Sirenita (1989) de Ron Clemens y John Musker
-> Tú y Yo (1957) de Leo McCarey
-> El hombre que sabia demasiado (1956) de Alfred Hitchcock
-> La fortaleza escondida (1958) de Akira Kurosawa
-> El Baile De Los Vampiros (1967) de Roman Polanski
-> La espia que me amo (1977) de Lewis Gilbert
Más AlohaCriticón
> Libros - ViajeLiterario
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Cine, Música y Literatura
> RSS

La Conversación (1974) de Francis Ford Coppola
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
7.8/10Vota tú esta película

LA CONVERSACIÓN (1974)
Director: Francis Ford Coppola.
Intérpretes: Gene Hackman, John Cazale, Allen Garfield, Frederic Forrest.


Harry Caul (Gene Hackman) es el mejor técnico de seguridad privada. Discreto, anónimo y solitario, sus métodos de escucha secreta son la envidia de todo el sector. El director de una gran compañía le contrata para que grabe las conversaciones de dos de sus empleados (uno de ellos, la mujer del director).
En el pasado, el aparentemente inofensivo trabajo de Harry condujo a la muerte a tres personas. Ahora Harry tiene indicios para temer que pueda volver a suceder y no está dispuesto a permitirlo.

En cine, como en literatura, atrapar la atención del espectador/lector desde el prólogo, es fundamental a la hora de conseguir que se convierta en testigo principal de la narración de unos hechos. En arte cinematográfico tenemos célebres ejemplos: en el pasado, “Sed de mal”, de Welles, y más recientemente, “Ojos de serpiente”, de Brian De Palma.
Pues bien, entre ambas películas podemos encontrar la secuencia inicial de “La conversación”. Un larguísimo y lento picado, iniciado a vista de pájaro y que, poco a poco, va fijando la cámara sobre un mimo en una concurrida y amenizada plaza de la ciudad de San Francisco.

Próximo al personaje del mimo, y como comienzo del relato, está el personaje de Harry Caul (Gene Hackman), detective privado, músico de jazz en sus ratos libres y católico recalcitrante con una acendrada culpabilidad por los daños colaterales causados por su profesión (admírese la secuencia del confesionario). En clave cómica, pudiera parecernos un personaje sacado de la factoría de Woody Allen.

Efectivamente, la personalidad de Hackman tomará el discurso narrativo de la película, sintetizándose en la imagen de un choque de trenes: por un lado, el expreso profesional de alta cualificación, con destino a la cumbre del sector de la seguridad privada, y por otro, el mercancías introversión e inseguridad emocional, con llegada al abismo insondable de las tinieblas humanas.

Para aquellos que puedan tener sus reticencias para sentarse y ver la película, que sepan que, dentro de la carrera de Coppola, la misma se sitúa entre “El Padrino” y “El Padrino II” (a continuación rodaría “Apocalypse Now”), casi nada. Es decir, el estro de Coppola se encontraba en su cúspide.

Si dicho argumento no fuera del todo convincente, indicar que Coppola se apoya en intérpretes sólidos y de su confianza: Cazale, Duval y un jovencísimo Harrison Ford, entre otros. Mención aparte para el gran Hackman.
Si en muchas de sus películas le reconocemos por representar a tipos que están de vuelta de todo (Popeye Duke en “French Connection”, o el sheriff Little Bill Baggett en “Sin perdón”), la inestabilidad emocional que inyecta al personaje de Harry Caul y que hace creíble al propio espectador, da como resultado que una vez más se tenga que reivindicar su figura y colocarla en lo más alto del panorama interpretativo cinematográfico.

Alberto Alcázar

Enlaces

Francis Ford Coppola
Gene Hackman

Artículos Relacionados:

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Estrenos


Críticas


Estrellas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  RSS  ]