• Por AlohaCriticón

EL HOMBRE DE LA PISTOLA DE ORO (1974)

Direccion: Guy Hamilton.

Intérpretes: Roger Moore, Christopher Lee, Britt Ekland, Maud Adams.

En una isla del lejano oriente, dos hombres libran un duelo a muerte en una

especie de laberinto. El vencedor es un asesino profesional que trabaja para

los comunistas y que porta una curiosa arma dorada. Mientras tanto en

Londres, un proyectil ha llegado al cuartel general del servicio secreto

británico, en su superficie ha sido impreso el numero 007, el mensaje es

claro, James Bond (Roger Moore) será la próxima victima del enigmático hombre de la

pistola de oro.

Aunque un poco bufonesca, muy entretenido segundo film de Roger Moore como

el agente de la inteligencia británica, esta vez acompañado por el mítico

actor que encarnaría a Drácula, Sherlock Holmes, La Momia, y demás

personajes de la factoría Hammer, el siempre elegante y carismático

Christopher Lee, quien curiosamente era primo de Ian Fleming, creador del

007.

En esta ocasión Moore pasa con increíble facilidad por las dos caras que

hacen honor a la reputación del seductor espía, empezando por su usual

actitud sarcástica, ingeniosa y ligera, al tono áspero, malicioso y

taciturno que haría tan distintivo a Connery. Todo esto implícito en la que

tal vez ha sido la mas oscura y misógina de las escenas que rodaría Moore

como el popular agente (exceptuando el asesinato a sangre fría de Emile

Leopold Locke en “For your Eyes Only”), la interrogación de Andrea Anders en

una habitación del hotel península en Hong Kong, un tanto brutal y

despiadada para el mismo actor de la serie “el santo”.

El guión, adaptado como de costumbre por Richard Maibaum y Tom Mankiewicz,

se aleja bastante (casi totalmente) de la novela de Fleming, cambiando tanto

situaciones como locaciones, conservando a la chica Bond y al villano de

turno, y añadiendo a este ultimo un propósito, la posesión del “agitador

solex” un artefacto que dará el monopolio de la energía a su poseedor. Un

McGuffin inspirado por la crisis del petróleo y los energéticos de

principios de los 70.

El contrincante de Bond, Francisco Scaramanga, bautizado así ya que ese era

el apellido de un joven griego odiado por Fleming en sus días de escolar en

Eton. Tanto en la novela como en el film, Scaramanga es un asesino

profesional que trabaja para la KGB, curioso poseedor de tres pezones, y de

un ostentoso revolver bañado en oro. En la cinta, el villano es casi el lado

oscuro de Bond, y se le dota de cualidades psicopáticas mas interesantes,

como su afición por los duelos a muerte, llevados a cabo en su isla privada,

en la que sus oponentes se adentran en una oscura y claustrofóbica “casa de

juegos” que posee además una taberna del oeste, con un cowboy; un garaje con

Al Capone y sus esbirros; un cuarto de espejos; y el muñeco de cera del

mismísimo James Bond.

El reparto de la cinta es completado por Herve Villechaize, el secuaz bajo

de estatura, quien se suicidaría unos años después, entregado por completo

al alcoholismo; Clifton James, de nuevo como el revoltoso sheriff J.W Pepper

de “Live and Let Die”; y dos bellezas suecas de la época, Maud Adams como

Andrea Anders, la amante de Scaramanga y Britt Ekland como Mary Goodnight,

una torpe agente del MI6 cuya ineptitud es compensada por su increíble

belleza.

Dirigida por Guy Hamilton, en su cuarto trabajo para la serie. La cinta

cuenta además con las valiosas contribuciones de John Barry en la banda

sonora, Peter Murton en los decorados, la fotografía de Oswald Morris

(remplazando a un físicamente decaído Ted Moore); Maurice Binder en el

diseño de los títulos; Bob Simmons y W.J Milligan Jr. en las secuencias de

riesgo, y Derek Meddings como el nuevo miembro del equipo oficial 007, en

los efectos visuales y las miniaturas. Curiosamente esta fue la ultima cinta

de Harry Saltzman, quien después de doce exitosos años como co productor,

vendería su parte de los derechos a la compañía United Artists, dejando como

productor en solitario de la franquicia más exitosa del celuloide a Albert

R. Brócoli.

Este clásico escapista de la serie contiene escenas antológicas, como la

lucha en el camerino de Beirut; el excitante escape de Bond a bordo de un

automóvil AMC, completando un impresionante giro de 360 grados en un

derruido puente, a pesar del vergonzoso efecto de sonido que lo acompaña;

las hermosa vista de la isla Pukett, conocida entre los nativos como “la

isla de James Bond” y en la que se libra el desenlace de la historia, el

mano a mano entre Bond y el asesino mas letal del planeta, su Walther PPK y

sus seis balas contra la pistola de oro y su único y hasta ahora infalible

proyectil.Pierluigi Puccini

Enlaces

Roger Moore

Christopher Lee

Britt Ekland

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