|
El primer disco está compuesto por canciones cortas, muy cercanas al pop procedente de las Islas Británicas, melódicamente muy conseguidas como "Anyway the wind blows", "Motherly love" (amor a los Mothers of Invention, por supuesto), "You didn't try to call me", "I'm not satisfied" (todo un canto al suicidio), "How can I be such a fool" o "Wowie Zowie" (esta pieza con un teclado a lo Del Shannon).
La psicodelia brilla en temas ya clásicos como "Who are the brain police?" o "Hungry freaks, daddy" (de influencia stoniana). Tampoco desdeña retazos doo-wop y efluvios jazzísticos, que serían marca de la casa en su ecléctica y prolífica trayectoria artística.
El segundo vinilo (mucho menos accesible comercialmente, algo que a Zappa le traía al fresco) presenta una feroz tríada de largas piezas de cimiento vanguardista y determinada diatriba social, marcadas por un atractivo y caótico poder sónico que se inicia con la soberbia y garajera, con ecos dylanianos, "Trouble every day" y que es continuado por cortes tan pasmosamente perturbados y audaces como "Help, I'm a rock" (con la participación de Kim Fowley) o "The return of the son of Monster Magnet".
Gran producción de Tom Wilson (colaborador de Dylan, Simon & Garfunkel o Soft Machine) para las fenomenales composiciones zappianas, que influyeron en Paul McCartney (junto a "Pet Sounds") para idear el "Sgt. Peppers".
Ir a la biografía de Frank Zappa
¡Las biografías contenidas en Aloha PopRock (un buen número de ellas corregidas y aumentadas) y muchas más inéditas ahora en LIBROS/GUÍAS! Infórmate.
Juega aL TRIVIAL ALOHA. Miles de preguntas de cine, música y literatura. ¡Juega aquí!
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|