• Por AlohaCriticón

El cantante de los extintos Piratas debutó en solitario con este disco de cantautor pop, intimista y bastante ambicioso a nivel lírico en torno a los conceptos que dan título a este primer trabajo (tiempo y distancia), pero un tanto monótono en formas sonoras y expresiones atmosféricas, que buscan paisajes e imaginerías melancólicas en medios tiempos y cortes pausados.

La voz, un tanto aniñada y lastimera, hecho que puede otorgar mayor delicadeza a los textos, no deja de hurgar en las quejas plañideras de siempre, asuntos manidos en buena parte del indie pop, o en manifestaciones “rasposas” al estilo de cargantes vocalistas británicos, inmersos en sus propias y latosas divagaciones vitales.

Es interesante algún texto de buen calado en imágenes, quizá en ocasiones demasiado críptico (y por consiguiente de facilona abstracción), y cierta capacidad para ubicarnos en escenarios taciturnos atildados de instrumentación bastante climática, con algunos aciertos en los arreglos y melodías que pueden llegar a atrapar tras varias escuchas a pesar de la escasa variación de registros vocales de Ferreiro.

Entre los momentos más afortunados del mismo se encuentran el título homónimo, de notable desarrollo melódico y atractiva gradación afligida, la desatadura existencial con título de película de animación japonesa (“El viaje de Chihiro”) y reconfortantes pasajes de viento, que se repiten con buen juicio a lo largo del álbum, como en la coda de “Mi furia paranoica”, que culmina una pieza interesante pero bastante pretenciosa en su texto.

Después este “Canciones para el tiempo y la distancia” (2005) también incluye una adaptación del “Abrázame” de Julio Iglesias, que siempre queda bien meter algo curioso (aunque la canción no esté mal) para después comentarla en los mass media (o similares) por aquí, por allá y por acullá; un corte llamado “Estrella de la muerte”, con “estrella, estrellita”, ecos del Bowie de “Space Oddity”, e ínfulas eróticas de baja estofa y nula excitación de las partes nobles; una balada romántica con letra más que baladí (“Espectáculo”); un tema bastante aburrido proyectado para entregar a ¡¡David Bisbal!!, “Mrs. P”, pero que suena más a Radiohead que a otra cosa; una canción amorosa, “SPNB”, que parece mezclar, con contexto de baile lento de fiesta patronal, el vals y la ranchera sin demasiada trascendencia; y un tema, de nuevo con tempo de vals y una melodía aceptable, con orientación política sin bastante definición que parece iniciarse con sonidos del helicóptero del “Equipo A” más que del “Ciudadano A”.

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:15    Promedio:3.3/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar