• Por Antonio Méndez

the-national-sleep-well-beast-albumCrítica

Disco de The National que disfrutarán quienes gusten de su conocida propuesta de cortes melancólicos, introspectivos, románticos; de expresión barítona, tan elegante como intensa, cercana a los Tindersticks. Los que se aburran con la escritura de Matt Berninger y compañía, mejor que eviten su escucha.

“Sleep Well Beast” se abre con “Nobody Else Will Be There”, balada con piano … nos encontramos en las escaleras con un vaso de ginebra… las despedidas son largas… ¿podemos irnos a casa?… Berninger de fiesta. Pero se deprime, lo lleva mal. Quiere estar solo, en la intimidad. Pesar melódico, somnoliento, cercano a Interpol.

La batería dinámica de Bryan Devendorf destaca en “Day I Die”… no te necesito, además no nos vemos casi nada, ¿a dónde iremos tras morir? coloquémonos para ver los problemas… rítmica, melódica deuda post-punk con pegadizo riff guitarrero y loa escapista psicotrópica.

the-national-sleep-well-beast-criticaLa notable “Walk It Back” emplea la electrónica de forma plausible, creando una atmósfera envolvente a un escéptico mensaje susurrante de… nada cambia nada… no puedo quedarme, tampoco regresar… No se aclara, entre los Tindersticks y Leonard Cohen.

“The System Only Dreams In Total Darkness” es una pieza intensa de arreglos interesantes con una excelente melodía y el habitual tono oscuro del grupo… quizá escucho más de lo que te crees… ¿por qué te escondes de mí?… Revival post-punk con trallazos guitarreros tipo Television. De nuevo destaca Bryan Devendorf en la batería. También el solo de guitarra de Aaron Dessner.

Lo haré todo por ti, me arrastraré… Canción de cuna romántica con la balada “Born To Beg”, un tema que recuerda al primer Tom Waits.

La canción más rock del disco es “Turtleneck”, ansiedad garajera… mamá, deja que tu hija baile conmigo, mantén la hierba cerca de la ventana… Teatralidad, angustia. A lo Nick Cave con los Bad Seeds.

El cielo ha emanado flores blancas, hielo en los árboles… ¿encuentras el camino?… Curiosa imaginería poética en la pieza lenta “Empire Line”, electrónica tribal con buen clímax.

Es “I’ll Still Destroy You” un art pop con sintetizadores bastante pesado, al igual que “Guilty Party”, una balada aburrida como pocas.

Matt Berninger recuerda a su mujer en la balada nostálgica con piano “Carin At The Liquor Store”… era un gusano, me metía en la tierra cuanto te veía… Otro corte emocional, vulnerable, estilo Tom Waits del “Closing Time”.

“Dark Side Of The Gym” es una canción, inspirada en el tema “Memories” de Leonard Cohen, sobre el inicio de un idílico romance… la primera vez que te vi, salías… te voy a enamorar… tuve sueños con un castrati cantándonos desde un árbol… Elegante, melódica balada.

“Sleep Well Beast” termina con la pieza homónima, larga canción monótona, disonante; voz letárgica con cargante loop sobre desorientación y pérdida de control. Anestesia art rock con altibajos.

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