 | MOULIN ROUGE (2001)
 
Director: Baz Luhrmann
Intérpretes: Nicole Kidman, Ewan McGregor, John Leguizamo, Jim Broadbent.
Chillón y atractivo en su formato pero fatuo, pretencioso y vacuo artificio plástico instituido como ópera-pop y desarrollado por las perniciosas directrices visuales del spot y del videoclip, que han convertido a gran parte del cine actual en un sinfín de engañosas maniobras piroténicas de consumo imberbe. |
Es innegable el derroche (siempre condescendiente y recargado) sensorial que proporciona el visionado de esta película, anclada en un escenario colorista propicio al espectáculo grandilocuente y generalmente fútil, falsamente revolucionario en sus propuestas, tanto en el eclecticismo desbordante en texturas visuales como en el suministro melómano y astuto de anacrónicas piezas musicales, que se mueven desde los Beatles a Elton John pasando por Madonna o Nirvana.
El mareante (por lo tanto inadecuado) derrotero de la narración videoclipera y la carencia absoluta de substancia en su historia y personajes no pueden ser solapados por la artimaña estilística de este imaginativo acróbata de la imagen llamado Baz Luhrmann ni por la estimable interpretación de Nicole Kidman.
Un altisonante videoclip de dos horas hiperornamentado para encubrir su esencial vacío, que incitará a gente impresionable, nostálgica de exitosas canciones y excitable ante una buena sesión de fuegos artificiales, a calificarla con lujosos adjetivos hacia su apartado técnico. Pues bueno, pues vale....precioso.
Enlaces
Nicole Kidman
Ewan McGregor
John Leguizamo

Si se supone que el cine es arte ¿porque existe la categoría “cine arte”?, si todo el cine en general es arte; esto pareció haberse solucionado ya hace bastante tiempo creando la sección de musicales, los cuales han sido catalogados como ñoños, aburridos, vacuos y sin contenido (díganselo a la diva de la actuación Julie Andrews), pero esto es por la misma razón por la que existe la categoría de cine arte, “la ignorancia”; una desgracia eminente que digan que el cine de Hollywood es puro entretenimiento, el que piensen que si quieres una obra fílmica de arte mejor busca algo de nacionalidad rusa, española, alemana o francesa, y ¿saben? lo peor del asunto es que los mismos directores de Hollywood se creen ese comentario de efímera procedencia… bueno no tan efímera, pero si pingüe, que sí, el cine a decaído, sólo es necesario citar títulos fílmicos como “Alien vs Predador”, “Freddy contra Jason”, “Esta chica me pone”, (aunque me duela aceptarlo) “Catwoman”, el churrulesco documental de Bush y otros títulos de intrascendencia fílmica que se han olvidado en el transcurso del tiempo. Al parecer Baz Luhrmann se a aferrado al hecho de que el cine es un entretenimiento, esto lo hemos visto desde 1996 con su adaptación fílmica de la obra de William Shakespeare (la cual deja mucho que desear) Romeo + Julieta; en esta ocasión, con su película Moulin Rouge recae en su insensato entretenimiento artificioso, basado en números musicales robados (que engloban grandes personalidades de la música), hasta coreografías de sopor sin sueño, pero se preguntarán , ¿Por qué las tres estrellas?, muy simple… bueno no tanto.
La película consta de dos horas, la primera hora es una comedia poco ortodoxa que exalta el morbo del espectador, entreteniendo al espectador al ver a Nicole Kidman como nunca, demostrando ser una actriz de cinco estrellas (aunque me atrajo más su actuación en “Los otros” o “Las horas”), muy merecida la nominación al Oscar, aunque también el hecho de que no lo halla ganado (era el año de Halle Berry, “ejem” nada de favoritismos…), además, el film muestra a un Ewan McGregor que demuestra tener algo más que dar después de su actuación en “Trainspotting” y su sobria personificación de Obi-Wan Kenobi en “La amenaza fantasma” de George Lucas; dando una química entre ambos actores que atrae al espectador.
La segunda hora es más drama que otra cosa, pero para no caer en el insoportable pestiño, el director crea la bufonesca situación del duque con Satine (Kidman), y la desesperación de Christian (McGregor), que adornado de una forma magistral deslumbra a cualquiera (con colores y luces de todo tipo que termina mareando al espectador); si bien para nosotros, los que criticamos el cine, esto es una ofensa, pues para nosotros el cine es un arte, pero veamos más allá del velo cinematográfico; veamos al público que llora por un beso basado en el artificio, a la gente que les encanta ver una película de efectos especiales, o que van a ver el físico de los actores, este público es el que más prevalece, y por tal razón los directores como Baz Luhrmann intentan acaparar la atención de este público, y la verdad lo logran, muestra de esto es el “Moulin Rouge”, que ya se ha dicho, es una obra pretenciosa, carente de trama, de un guión que no demuestra meollo, pero faltó mencionar que es una obra que atrae a más público que las películas nominadas al Oscar, pues es más entretenimiento que meditación o muestra de arte; así pues digo que el propósito del director se cumplió, pero claro de qué forma.
Lucio Ávila
Enlaces
Nicole Kidman
Ewan McGregor
John Leguizamo
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|