Un irregular director y guionista, John Carpenter, capaz de realizar buenos filmes como "Asalto a la comisaría del distrito 13", "Halloween" o "1997: Rescate en Nueva York" y mediocres como un remake de "La cosa", "Golpe en la pequeña China" o "El príncipe de las tinieblas", entre otros, aquí nos propone un nuevo e interesante título sobre el atractivo asunto vampírico, lastrado por su excesivamente zafio guión, pero redimido en parte por todas las virtudes que contiene el cine de su autor, perfectamente estructurado, con amplias dosis de acción reflejadas con su natural fuerza visual en algunas excelentes secuencias y por su capacidad para la creación de héroes masculinos, aquí personificados en el papel de un fenomenal James Woods como cazador de vampiros.
Con un argumento bien ideado, Carpenter aborda diferentes miradas que bordean el tema principal, ácidamente perversas pero finalmente complaciente con la Iglesia, fidedigna a la escarpada amistad, directa en la profesionalidad, audaz en el tratamiento de la violencia, acompasando el conjunto con su espesa y repetitiva música electrónica Woods es acompañado en su viaje de exterminio por Daniel Baldwin, hermano de Alec, y por la estimulante presencia de Sheryl Lee, la difunta Laura Palmer de "Twin Peaks".
Con bajo presupuesto, pero con grandes dosis de talento, Carpenter, ofrece una decente y moderna visión del mito vampírico presentándolo como si de una secta se tratase, al margen del libro de Stoker, y por consiguiente, del elegante romanticismo del "Drácula" del gran Tod Browning, del colorista y pleno de sutil erotismo del no menos grande Terence Fisher, así como del atmosférico lirismo y expresionismo de "Nosferatu", obra del maestro Murnau.
Enlaces
James Woods
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|